Cierto día después de una jornada de trabajo duro y agotador llegué a casa y me tiré al sillón de mi sala. ¿Por qué es tan difícil a veces? Luego me quedé dormida y tuve el sueño más extraño.
No recuerdo todo lo que pasó en mi sueño pero sí recuerdo que estaba en una iglesia de columnas enormes y un techo alto. De repente estoy parada frente al altar, vestida de blanco, con unas diez libras menos y al lado mío había alguien a quien no recuerdo... cuando en ese momento escucho las palabras: ¨Y ahora los declaro Empleo y Empleada¨
En ese momento salté del sillón y traté de comprender la razón por la que mi mente aun de forma inconsciente podía sugerirme que yo, la ¨Empleada¨ me iba a casar con mi ¨Empleo¨. ¿Acaso me estaba volviendo loca? Pero sólo me bastó unos minutos comprender que mi mente estaba más cuerda de lo que yo pensaba.
Por supuesto, nunca lo había pensado así, pero es cierto: el trabajo es como el noviazgo o el matrimonio... es como el amor. A ver si concuerdan conmigo.
Está la etapa de la BUSQUEDA. Esa ilusión de que queremos encontrar un empleo que nos guste, y soñamos con el ambiente ideal y con los mejores compañeros de trabajo, el mejor jefe y el sueldo más elevado... ¡Qué felices vamos a ser cuando lo encontremos! (¿Les suena familiar? Entonces sigan leyendo)
Luego viene la etapa de LA CONQUISTA. Al fin después de una búsqueda exhaustiva y de eliminar varias opciones (que no me gusta el sueldo, que no quiero contestar teléfonos, que no me gusta la ubicación, etc.) llegamos a reducir nuestras opciones y entonces declaramos nuestras intenciones, o en otras palabras, aplicamos para la plaza.
Entonces viene el RECHAZO. No muchos de nosotros hemos corrido con la suerte de ser aceptados a la primera. A veces pasamos horas al lado del teléfono, entramos a nuestro correo electrónico cada diez minutos esperando una respuesta, pero nada... Duele, no hay duda. Empezamos a perder la fe, ¿será que nadie me querrá? ¿Me quedaré desempleado para toda mi vida?
Cuando al fin... NOS DICEN QUE SÍ. Que felicidad recibir la llamada esperada... "¿ Puede presentarse el día lunes para comenzar a trabajar?" A veces hasta nos hacemos los difíciles... "Permítame, voy a revisar mi agenda... a sí, creo que no hay problema. ¿A qué hora llego?" Pero por dentro estamos que damos saltos de alegría y casi se nos salen algunas lágrimas.
Entonces empieza la etapa del ENAMORAMIENTO. Hay pero que bonita la oficina, vieras que lindo mi pequeño cubículo. Qué amables mis compañeros de trabajo, en especial mi vecina de escritorio que es súper conversadora, y mi jefe es tan comprensivo. Y no se diga de mi trabajo, tan fácil y tan interesante... ¡Que suerte tengo! No hay trabajo mejor que este.
Luego pasa el tiempo y empieza la REALIDAD. Ay, pero que oficina tan mal pintada y fea, este micro cubículo ya me tiene con claustrofobia. Mis compañeros de trabajo son unos hipócritas y está la vecina que no se calla ni un momento y no me puedo concentrar... y mi jefe, qué se cree! Pero lo peor es el trabajo que me toca hacer, lo mismo de siempre y no hay nada nuevo... Uff, ya quiero irme, pero necesito la experiencia o el dinero.
Y como en cualquier relación, algunos resisten las pruebas y logran encontrar una forma de salir adelante y mejorar, y otros solamente se van y dan por terminada dicha relación.
Esto me hizo pensar... ¿Si hay consejeros matrimoniales, por qué no hay consejeros LABORALES? Todos en algún punto de nuestra relación con nuestro empleo y todo lo que eso implica, necesitamos herramientas y consejos que nos ayuden a salir de la monotonía, resolver los conflictos, mejorar nuestras relaciones, añadirle un poco de creatividad a las labores diarias y hasta quién nos diga en lo que estamos fallando y como mejorar.
Si se sienten identificados con este sentimiento, y no me refiero a que no nos guste nuestro empleo por completo, pero sí que hay áreas que podrían mejorar o metas que no han podido alcanzar, entonces están leyendo el blog indicado.
Aquí encontrarán ese "CONSEJO" que muchas veces necesitamos y también sugerencias y herramientas para que ustedes y sus empleos sean "Felices hasta que la disolución del contrato los separe". Por favor compartan este blog con sus conocidos que quieren llegar a ser mejores empleados y tienen metas elevadas.
Incluyan también sus preguntas y situaciones que los están afectando o preocupando en su empleo y aún aquellas cosas que les han servido para sentirse satisfechos y felices.
Entonces nos vemos pronto y... ¡Felices nupcias laborales!
¡Bienvenidos al blog!
Tener un empleo es como estar en una relación. Al principio todo es tan bello y agradable, pero poco a poco caemos en la rutina y la monotonía.
Este es un blog con ideas para mejorar la relación que llevas con tu empleo y todo lo que eso significa. Aquí habrá siempre un "Consejero Laboral" listo para ayudarte en los momentos de crisis, darte ideas para mejorar tu desempeño y hacerte explotar el potencial para brillar en tu lugar de trabajo.Tus comentarios y sugerencias de temas son bien recibidos.
¡Bienvenidos!
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