Equivocarse en el trabajo (o más bien cuando nos damos cuenta que nos equivocamos) es un trago amargo. Sin embargo, tenemos que aceptar que todos cometemos errores, aún aquellos que ya tienen mucha experiencia en lo que hacen.
Otra vez, equivocarnos no es agradable, pero la mayoría de las personas tienden a tomarlo como una experiencia peor de lo que en realidad es. Pareciera que equivocarnos representa aceptar que somos malos en lo que hacemos, humillarnos y hasta poner en riesgo nuestro trabajo. Todavía no he logrado decidir si me parece un asunto cultural o simplemente humano, pero sin duda alguna me atrevo a decir que equivocarse no representa ninguna de esas cosas si sabemos como afrontarlo. Es más, una equivocación puede hacernos terminar en una posición mejor de la que estábamos antes de cometer el error.
Primero quiero que vean por qué equivocarse no está del todo mal. Veamos este ejemplo:
"La Coca Cola fue creada el 5 de Mayo de 1886 por el farmacéutico estadounidense John Pemberton. La idea original era crear una fórmula que se pudiera vender como un compuesto medicinal."
Se imaginan a don John intentando hacer medicina y le salía la bendita bebida que lo menos que tenía eran propiedades medicinales. Yo imagino que debe haber sentido frustración, enojo y otro montón de cosas más. Imaginen que John se hubiera dado por vencido, ocultado su error y dejado todo en el olvido. No tendríamos la Coca Cola, al menos como ahora la conocemos.
Pero lo importante es lo que realmente cambió la vida de John y puede cambiar la nuestra. Él vio su equivocación como una OPORTUNIDAD.
De igual forma cada uno de nosotros puede ver sus propios errores como una oportunidad de aprender y mejorar. Una oportunidad para crear cosas nuevas o cambiar nuestro punto de vista.
Quiero compartirles algunos principios que van a ayudarles a ver sus errores como algo bueno y hacer que una situación incómoda se vuelva a su favor. Este modelo también se puede aplicar a otros aspectos de su vida.
- 1. SI COMETISTE UN ERROR, ACÉPTALO. Si ya metimos la pata, la actitud correcta es aceptarlo. No hay nada más antiético que equivocarse, ocultar las pruebas y pedirle a Dios que nadie se dé cuenta. Eso sí puede dañar nuestra imagen en el trabajo y causar algún efecto tipo "bola de nieve" en el futuro. Debemos ser valientes, aceptar que nos equivocamos, y con toda humildad (no humillación) ir con la persona pertinente e indicar en qué consistió el error. Si logramos hacer esto nos habremos convertido en personas realmente íntegras.
- NO PONGAS MILES DE EXCUSAS. Cuando nos equivocamos, ya sea que nosotros lo aceptemos o alguien nos obligue a aceptarlo, tendemos a dar excusas para justificar nuestro error. Dejando de lado las situaciones donde hay una excusa realmente poderosa, todas las demás excusas no hacen más que hacernos quedar peor. Lo mejor es que pensemos en el origen de nuestro error y reconozcamos nuestras debilidades para evitar que suceda lo mismo en el futuro.
- NO MIENTAS. Quizás este punto va de la mando con los dos anteriores, pero quiero ponerlo aparte por lo importante que es. ¿Recuerdan la historia de Juanito y el lobo? Pues el mentir en el trabajo es equivalente a esta historia. Si una vez mientes o culpas a alguien más de un error que cometiste y se llega a descubrir (cosa que tarde o temprano pasa), vas a quedar como mentiroso, y una persona que miente no es material para un ascenso.
- ENMIENDA TU ERROR. Si llegamos con nuestro jefe y le decimos: "Disculpa por mi error, no lo volveré a cometer", corremos el riesgo de que o no nos crean o volvamos a cometer el mismo error otra vez, por lo que siempre quedaremos mal. Mi sugerencia sería que ofrezcamos una solución. Entonces diríamos algo como esto: "Disculpa por haber puesto la cantidad equivocada en el reporte. Ya lo corregí y te lo envié nuevamente para que lo revises." Con esto, demostramos que a pesar de que nos equivocamos, tenemos la capacidad de enmendar nuestros errores.
- DESARROLLA UNA ESTRATEGIA PARA NO COMETER EL MISMO ERROR DE NUEVO. Si prometemos que no volveremos a hacer el mismo error y a los dos días lo volvemos a cometer (porque regularmente los errores vienen de nuestros puntos débiles), entonces la disculpa no tuvo sentido y perdemos la confianza que se tiene en nosotros. Debemos buscar una estrategia efectiva que se aplique a nuestra situación. Por ejemplo: Poner recordatorios en nuestros celulares, agendas electrónicas, calendarios o en algún lugar visible cuando tengamos una reunión para no olvidarla de nuevo. Pero quizá ustedes me dirán que la mayoría de errores son en situaciones más complicadas que la anterior. Pues entonces si nuestro error fue no entregar un proyecto a tiempo por no darnos cuenta de la magnitud del mismo, entonces nuestra estrategia sería trabajar en un nuevo proyecto un par de horas para poder hacer un cálculo de cuanto debemos trabajar cada día para terminarlo a tiempo. La idea es pensar en algo efectivo que nos ayude a no cometer el mismo error
- HAZTE AMIGO DE LA PREVENCION. La prevención debe ser el mejor amigo de todo buen trabajador. En cualquier situación hay riesgo de cometer errores y la mejor manera de evitar que nos pasen es por medio de la prevención. Antes de empezar una tarea, por muy sencilla que sea, piensa en las cosas que podrían salir mal y prepárate para que no sucedan. Si tienes una reunión en la que vas a exponer tus ideas, piensa un momento en las cosas que quizás podrían pedirte que tu no hubieras incluido en tu presentación. Quizás algún reporte, una presentación pasada, algunas estadísiticas, etc. Si vas a enviar un correo electrónico con información confidencial, lo que podría salir mal es que lo mandes a la persona equivocada o que adjuntes el archivo incorrecto, entonces una manera de prevenir sería tener un recordatorio visual para que no olvides doble chequear el email antes de enviarlo.
- DESARROLLA UN OJO AUTO-CRÍTICO. Aprende a encontrar tus propios errores en lugar de esperar que alguien más lo haga. El auto evaluarse constantemente es la mejor herramienta para mejorar nuestro desempeño.
- ACEPTA LAS CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS Y HASTA LAS DESTRUCTIVAS. Si recibes retroalimentación de algún aspecto de tu trabajo, con una buena actitud repite los pasos del 1 al 7.
Ahora veamos la situación completa. Imaginemos que cometimos un grave error y ponemos en práctica los pasos anteriores. Primero vamos con nuestro jefe y aceptamos que cometimos un error, sin poner excusas y sin mentir. Al mismo tiempo le hacemos saber que ya corregimos el error y le notificamos de la estrategia que utilizaremos para que no cometerlo de nuevo. Luego nos esforzamos y ponemos en práctica nuestro plan, por lo que nos volvemos buenos en lo que éramos débiles. Además prevenimos otros errores y nos convertimos en nuestros propios críticos, mejorando así en otros aspectos de nuestro trabajo.
Sin duda, otros lo notarán. Ahora veamos el punto de vista del jefe... Ustedes tienen el carácter para reconocer sus errores y actuar sobre ellos. Además pueden recibir una crítica con una actitud positiva, sin mencionar que su nivel de errores ha disminuído impresionantemente. Yo diría que viene un ascenso o al menos un buen aumento en camino.
q talento helencita! uy! m gusta! :)
ResponderEliminar